Como bien explica su nombre, su objetivo es calmar el estado de animo de nuestros hijos durante sus rabietas, ataques de llanto o situaciones de estrés. El frasco es un simple bote de cristal o plástico lleno de agua, pegamento y brillantina, que es agitado frente a sus ojos con la intención de desviar su atención hacia los patrones y movimientos del liquido. Acompañando la acción de un tono cordial e instrucciones sobre su respiración, iremos concentrando al niño en el objeto consiguiendo que se calme.
No es un castigo, es una técnica
Como ves, el “frasco de la calma” es una simple, pero efectiva, técnica de control del estrés pensada para niños. Lo que no es y nunca será, es un castigo. El “frasco de la calma” es una herramienta que le ayudará a crecer feliz. No debe ser usado como amenaza o castigo tipo al “rincón de pensar”.
La ciencia detrás del frasco.
Maria Montessori, primera mujer doctorada en medicina en Italia, explicó que el frasco permite a los pequeños organizar y centralizar su sistema nervioso central en un estímulo concreto. Cuando el niño está estresado, su ritmo cardíaco y su respiración se aceleran y su mente se bloquea (cuántas veces le has preguntado a tu hijo por qué llora tras una rabieta y no sabía decirte la razón). Sin embargo, al concentrarse en la lenta caída de la brillantina y sus formas, se genera una orden inconsciente que comunica al cerebro que disminuya la agitación. Poco a poco se crea una relación entre este patrón visual y la calma.
Receta para un “frasco de la calma”
Crear un “frasco de la calma” es muy fácil, solo debemos reunir los siguiente ingredientes.- 1 frasco de plástico transparente con tapa
- 1 o 2 cucharadas de pegamento con brillantina
- 3 o 4 cucharaditas de brillantina del color que quieras
- 1 gota de colorante alimentario
- Agua caliente
- Champú infantil transparente
- Cola caliente.
- Mezcla todos los ingredientes dentro del tarro dejando un dedo de aire para que el contenido se mueva cuando sea agitado.
- El pegamento con brillantina y el champú transparente se usan para que existan fluidos de diferente densidades, y que la brillantina descienda de diferente forma y velocidad.
- Cuando el contenido esté listo, pega la tapa utilizando la pistola termoselladora y la cola caliente para evitar que se pueda abrir.
El único límite es nuestra imaginación,
¿Qué os parece?¿Lo intentamos?
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